La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció este 30 de abril un incremento del llamado “ingreso mínimo integral”, en el marco del Día del Trabajador, en un contexto de cuatro años sin ajustes en el salario base de los trabajadores del sector público.
El Ejecutivo informó que el ingreso mínimo integral quedó fijado en $240 mensuales, mientras que la pensión se estableció en $70, según indicó durante un acto transmitido por el canal estatal.
A diferencia de aumentos tradicionales, la mandataria no aclaró si hubo una modificación del salario mínimo legal, que hasta ahora se mantiene en 130 bolívares, y centró el anuncio en un esquema de ingresos basado en bonos.
Rodríguez también exhortó al sector privado a ajustar los ingresos de sus trabajadores hasta un mínimo de $240 mensuales en los casos en que perciban montos inferiores.
Por otra parte, la mandataria encargada también anunció un bono de reconocimiento profesional y académico para los sectores estratégicos del país. Este monto, del cual no ofreció detalles, se pagará como retroactivo a partir del mismo 30 de abril.
Previamente, la funcionaria señaló que el ajuste responde a una política de “recuperación progresiva del ingreso” y lo calificó como un incremento “responsable”, en línea con la estabilidad económica que, según el gobierno, ha comenzado a consolidarse en el país.
Un salario mínimo congelado y un ingreso basado en bonos
Antes del anuncio, el denominado ingreso mínimo integral —compuesto principalmente por bonos como el de alimentación y el “Bono contra la Guerra Económica”— se ubicaba en torno a los $190 mensuales, mientras que la pensión estaba fijada en $50.
Con el nuevo ajuste, el ingreso total pasó a $240, lo que representa un aumento de aproximadamente 26 %, mientras que la pensión subió a $70, equivalente a un incremento cercano a 40 %.
El aumento se produce en medio de la incertidumbre sobre el salario mínimo, que desde marzo de 2022 está fijado en 130 bolívares y no fue mencionado de forma expresa en el anuncio. A la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV), ese monto equivale hoy a menos de $0,30 mensuales, incluso cerca de $0,27, reflejo de la devaluación sostenida del bolívar.
Desde entonces, el gobierno ha impulsado un esquema que denomina “ingreso mínimo integral”, una fórmula que combina salario base con bonificaciones. Sin embargo, este concepto no está contemplado formalmente en la legislación laboral y, en la práctica, el peso del ingreso ha recaído en pagos de carácter no salarial, que no inciden en el cálculo de prestaciones sociales, vacaciones o utilidades.
En consecuencia, aunque el ingreso total ha sido ajustado de forma progresiva a través de bonos, el salario mínimo formal se ha mantenido prácticamente sin incidencia real en el ingreso de los trabajadores.