La Cámara de Comercio de Valencia, a través de su Comisión de Turismo y Gastronomía, reunió a 50 emprendedoras en el Encuentro para Emprendedores Turísticos, una jornada realizada el 23 de septiembre en el Hotel Lidotel Valencia para promover la formación, la formalización empresarial y el aprovechamiento de nuevas oportunidades para el turismo en Carabobo.
Dey Urena, coordinadora de la Comisión de Turismo y Gastronomía de la Cámara de Comercio de Valencia, explicó que el encuentro permitió acercar a los emprendedores herramientas vinculadas con sus deberes formales y, al mismo tiempo, presentar las oportunidades que ofrece la participación gremial para el crecimiento de sus negocios.
“Los emprendedores necesitan dar el paso a la formalidad y necesitan crecer y desarrollar sus negocios, porque el desarrollo de cada negocio potencia el mercado, potencia el sector y enriquece al país”, señaló Urena.
La actividad inició con una bienvenida por parte del director del hotel Lidotel Valencia, Esteban Naranjo y el presidente de la Cámara de Comercio de Valencia, Ernesto Abbas.
En el primer bloque de la programación estuvo José Marin, director regional del Ministerio de Industria y Comercio Nacional, así como también coordinador regional de la Sundde.
Durante su ponencia abordó aspectos relacionados con los procesos de formalización y las obligaciones que deben cumplir los emprendimientos para consolidar sus actividades comerciales.
Además también estuvo José Aguilar, coordinador regional del SAPI en Carabobo, presentó herramientas relacionadas con el registro de marcas, las marcas colectivas y las marcas de certificación. Durante su intervención, planteó la posibilidad de avanzar en la creación de una marca colectiva que permita fortalecer la identidad comercial de los emprendimientos vinculados al sector turístico y gastronómico.
“Estamos preparando a las empresas para formalizar su actividad comercial mediante el registro de su marca”, explicó Aguilar, quien destacó la importancia de la propiedad intelectual para proteger productos y servicios y ofrecer mayores garantías al consumidor.
El encuentro también incorporó el componente de formación como una herramienta para elevar la calidad de los servicios turísticos. Natalia Mccarthy, directora general del Centro Iberoamericano de Altos Estudios en Hotelería y Turismo, destacó la importancia de articular esfuerzos entre las instituciones educativas y el sector empresarial.
“Todos los emprendedores deben alinearse en el tema de la calidad”, afirmó Macarti, quien planteó la formación como un elemento fundamental para que los negocios puedan consolidarse y trascender.
Desde la experiencia de los operadores turísticos, Noervis Acosta, directora de Pasos por Venezuela y miembro del equipo de formación del programa Turismo en Carabobo del INCES, resaltó la necesidad de profesionalizar la actividad y fortalecer el cumplimiento de las normas que rigen al sector.
Acosta destacó además la importancia de promover una oferta turística que permita a los visitantes conocer los destinos nacionales y propuso avanzar hacia una concepción de los servicios basada en “paseos guiados” y “visitas guiadas”, como parte de una experiencia turística más estructurada.
Andrea Cabrera, grow partner de un instituto de hospitalidad en Caracas, destacó la importancia de que las cámaras empresariales participen en la construcción de mecanismos que faciliten la formalización y el crecimiento de los emprendimientos.
A su juicio, el sector turístico atraviesa un momento de oportunidades y requiere espacios de articulación que permitan acercar a los emprendedores con los organismos reguladores y las fuentes de formación y financiamiento.
Para Urena, esta dinámica responde también a una transformación en la manera de entender el turismo en Carabobo. La coordinadora de la comisión señaló que la región comienza a mirar con mayor atención sus propios destinos y a desarrollar iniciativas dirigidas tanto a movilizar a los carabobeños dentro del estado como a atraer visitantes de otras regiones y países.
Urena ubicó este cambio con mayor claridad a partir de la pandemia, cuando las restricciones de movilidad impulsaron el descubrimiento de destinos cercanos y promovieron nuevas formas de recreación dentro de la región.