En Ghana, el despido fúnebre adoptó una perspectiva singular donde la partida de un ser querido se convierte en un homenaje directo a sus pasiones, vocación y estilo de vida.
A través de la tradición de los «ataúdes de fantasía», diversas familias ghanesas optan por sepultar a sus fallecidos en féretros diseñados a medida con formas de objetos que representan la trayectoria personal o profesional de la persona.
La variedad de las figuras refleja directamente la diversidad de oficios y gustos de los homenajeados. De este modo, un pescador puede descansar en un féretro con figura de pez, un músico en una réplica de instrumento, un conductor en la estructura de un automóvil y un fotógrafo en una cámara fotográfica.



De igual manera, se elaboran diseños con forma de aviones, botellas, frutas o calzado, abarcando prácticamente cualquier símbolo que haya tenido un valor significativo para el difunto en vida.
Esta costumbre se consolidó principalmente entre los integrantes del pueblo Ga, asentados en la región de Acra. Para esta comunidad, las exequias no representan únicamente el cierre de la existencia o el duelo por la pérdida, sino una oportunidad festiva para exaltar la identidad del individuo, sus logros y los rasgos que lo hicieron único dentro de su entorno.
Aunque para otras culturas la vistosidad de estos diseños artesanales puede resultar atípica, para las familias ghanesas estas piezas encierran un profundo significado emocional


