Un emotivo video difundido en redes sociales convirtió a Amantina dos Santos Duvirgem, conocida popularmente como Doña Júlia, en una sensación de internet tras festejar lo que se asegura es su cumpleaños número 126. A pesar del impacto mediático del festejo, la cifra de 126 años no cuenta con respaldo documental ni certificación científica independiente.
Sin embargo, la mujer celebró la ocasión rodeada de música, pastel y el afecto de sus allegados en el municipio de Tibagi, ubicado en el estado brasileño de Paraná. Entre los momentos más compartidos por los usuarios destaca la espontaneidad con la que la festejada interactuó durante la reunión, lo que avivó la fascinación del público y abrió un debate sobre la verificación de su edad.
De acuerdo a medios de comunicación, la trayectoria de Dona Júlia está marcada por la vulnerabilidad y la superación. De acuerdo con la información difundida por medios locales, la anciana vivió durante gran parte de su vida como andariega y en situación de calle, careciendo de identificación oficial durante un siglo. No fue sino hasta alcanzar los 100 años cuando logró regularizar sus documentos personales mediante un procedimiento judicial basado en testimonios que fijó su nacimiento en el año 1900. Posteriormente, fue acogida por una familia de la comunidad que asumió su cuidado y compañía.
A pesar de su avanzada edad, el estado físico de la mujer genera asombro en la comunidad médica local. Dona Júlia no padece patologías comunes en la tercera edad como diabetes o hipertensión, ni requiere el consumo diario de medicamentos, manteniendo una vitalidad y autonomía que llaman la atención de quienes la rodean.
Sin validación de los organismos internacionales de longevidad
Debido a que su registro civil se realizó de forma extemporánea sobre la base de declaraciones de testigos y no mediante un acta de nacimiento original emitida en la época, el caso no dispone de las pruebas históricas indispensables para ser homologado por la comunidad científica.
Entidades especializadas en la verificación de supercentenarios como LongeviQuest, el Gerontology Research Group (GRG) y Guinness World Records no reconocen a Dona Júlia como la persona más longeva del mundo. Los especialistas recuerdan que las afirmaciones sobre edades superiores a los 120 años exigen una cadena documental ininterrumpida, manteniendo a la francesa Jeanne Calment, fallecida a los 122 años y 164 días, como la poseedora del récord histórico verificado. Así, mientras el video continúa sumando reproducciones globales, la edad exacta de la anciana permanece como una incógnita no comprobada formalmente.