El contingente de asistencia humanitaria enviado por el Gobierno de El Salvador culminó el montaje y equipamiento de un avanzado hospital de campaña en el estado La Guaira. La infraestructura médica móvil fue desplegada estratégicamente en la avenida Principal de Playa Grande, en la parroquia Catia La Mar, con el objetivo de aliviar la saturación de la red asistencial local y garantizar atención sanitaria inmediata a las miles de familias afectadas por el doble terremoto del pasado 24 de junio.
La base operativa temporal cuenta con el despliegue técnico de especialistas de la Unidad Humanitaria de Rescate (USAR) y personal del Sistema Nacional de Salud salvadoreño, quienes coordinan labores en el terreno junto a las autoridades de contingencia locales.
Capacidad operativa y servicios médicos de primer nivel
El complejo sanitario móvil fue diseñado para ofrecer asistencia integral y adaptada a la naturaleza de la emergencia. De acuerdo con las especificaciones técnicas provistas por la dirección de Protección Civil de la misión aliada, el centro médico operará bajo las siguientes directrices:
- Atención continua de 24 horas: Los módulos de consulta general, atención de traumas y estabilización de pacientes críticos funcionarán de manera ininterrumpida durante el día y la noche para absorber contingencias derivadas de la emergencia.
- Suministro y dotación de fármacos: La estructura cuenta con un almacén propio abastecido con parte de las más de 30 toneladas de medicamentos e insumos médicos de primera necesidad que el país centroamericano ha trasladado mediante un puente aéreo logístico.
- Módulo de atención veterinaria: En una medida complementaria e innovadora dentro de la planificación de desastres, el hospital habilitó un área especializada para la atención de mascotas y animales de compañía de las familias damnificadas, la cual operará en un horario diario de 8:00 a. m. a 6:00 p. m.
Relevo técnico y continuidad de la asistencia
La instalación de esta infraestructura se complementa con la llegada de un nuevo contingente de 120 especialistas salvadoreños —entre los que se desatacan médicos intensivistas, cardiólogos, psicólogos, paramédicos y bomberos— que arribaron para relevar a parte del equipo de avanzada que inició las tareas de búsqueda y salvamento inmediatamente después del sismo.
Hasta la fecha, las brigadas de salud salvadoreñas ya contabilizan centenares de intervenciones directas en la región costera, priorizando las curaciones complejas, el control de crisis hipertensivas y la distribución gratuita de tratamientos para pacientes con enfermedades crónicas cuyas viviendas sufrieron daños estructurales severos.