El fotógrafo y educador venezolano Juano Abreu ha puesto en marcha Registro Venezuela, una plataforma digital concebida como un archivo descentralizado y colaborativo de libre acceso. El propósito central de este portal es permitir que ciudadanos, creadores visuales y testigos suban, resguarden y compartan de manera segura fotografías y testimonios gráficos sobre el doble terremoto que sacudió al país el pasado 24 de junio. Con esto, se busca construir una memoria histórica colectiva y proteger la evidencia visual frente a la volatilidad de las redes sociales y posibles pérdidas de datos.
La iniciativa surge como una respuesta directa a la necesidad de centralizar los reportes ciudadanos en momentos de emergencia, transformando el flujo disperso de las plataformas tradicionales en un repositorio formal con valor documental.
Filtros estrictos contra la desinformación
Uno de los pilares fundamentales de Registro Venezuela es la fidelidad de su contenido. Para garantizar que el espacio funcione como una fuente de consulta confiable para investigadores, geólogos y la sociedad civil, la plataforma implementó un protocolo riguroso de curaduría:
- Verificación humana: Cada archivo recibido es sometido a una revisión manual por parte de un equipo de editores encargados de comprobar metadatos, procedencia y concordancia temporal con los eventos del 24 de junio.
- Veto a la Inteligencia Artificial: El sistema cuenta con filtros que rechazan categóricamente cualquier imagen generada o alterada mediante herramientas de IA, priorizando el registro documental puro.
- Opciones de privacidad: Respetando las dinámicas de seguridad y las preferencias individuales, los colaboradores pueden elegir si sus aportes se publican bajo sus nombres y créditos de autoría o bajo un esquema de estricto anonimato.
Mapa interactivo y línea de tiempo pública
Una vez que las imágenes superan el proceso de verificación, se integran automáticamente a una línea de tiempo pública y a un mapa interactivo. Esta interfaz permite a los usuarios filtrar el contenido por localidad, fecha y hora exacta, facilitando una visión panorámica y cronológica del impacto físico del sismo en las distintas regiones afectadas.
Más allá del impacto inmediato, el proyecto está diseñado para funcionar a largo plazo como una herramienta de consulta pública que sirva para la evaluación de daños estructurales, el análisis de riesgos y la preservación de la identidad y resiliencia comunitaria ante desastres naturales.