Ante la contingencia generada por el doble evento sísmico registrado en el país el pasado 24 de junio, el cual causó severas afectaciones en diversas entidades del territorio nacional, la Universidad de Carabobo (UC) dio un paso al frente al poner a disposición del país todo su conocimiento científico y experticia técnica para la atención de la emergencia y la evaluación detallada de las infraestructuras dañadas.
Así lo informo profesor Edson Martínez, director de la Escuela de Ingeniería Civil de la UC, durante el programa “La Entrevista”, conducido por el periodista Nicolás Brizuela a través de la señal de Radio Universitaria. El directivo detalló las líneas de acción institucionales, el diagnóstico preliminar de la región y la articulación formal con los organismos nacionales competentes.
El profesor Martínez explicó que, prácticamente desde el «día cero» de los sismos, la máxima casa de estudios de la región conformó una comisión multidisciplinaria integrada inicialmente por ocho docentes y dos ingenieros egresados, todos especialistas en el área estructural. A solicitud de las autoridades competentes, la Universidad de Carabobo se incorporó formalmente como brazo de apoyo técnico a la Comisión para la Evaluación de Habitabilidad de Infraestructura, liderada por el ingeniero Francisco Garcés, trabajando de manera articulada con el Centro de Ingenieros del Estado Carabobo (CEIDEC-CIV).
Al ser consultado sobre la situación de la infraestructura en el estado y los campus universitarios, el director precisó que en las instalaciones de la UC en Bárbula en el municipio Naguanagua y en el núcleo de La Morita (Aragua) se observaron fallas de mampostería, es decir, grietas e impactos en paredes de fachada y divisiones internas, construidas con bloques de arcilla o grises, mas no fallas estructurales que comprometan las columnas, vigas o muros de carga de las edificaciones. Precisó que las áreas más golpeadas dentro de la institución fueron la planta baja del edificio de aulas de Ingeniería, la Biblioteca Central y la Biblioteca Rental de Ingeniería Civil. De igual manera, fue afectado un área de la Facultad de Ciencias de la Salud en Bárbula y un edificio de aulas en el campus La Morita, pero sin afectaciones severas.
En cuanto al balance regional, Martínez aclaró que en los municipios Valencia y Naguanagua predomina este tipo de fallas menores de mampostería. Sin embargo, la realidad es drásticamente distinta en los municipios de la costa, Puerto Cabello y Juan José Mora, siendo este último el municipio más afectado de Carabobo. En estas localidades sí se evidenciaron colapsos y fallas severas que comprometen la estabilidad estructural de los inmuebles, afectando principalmente a viviendas populares autoconstruidas que carecían de los criterios técnicos idóneos.
Durante la entrevista, el catedrático aclaró que las evaluaciones técnicas se rigen bajo un estricto protocolo científico de inspección ocular rápida diseñado por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis). Para facilitar el entendimiento de la población en general, este sistema se asocia a los colores de un semáforo, donde el verde califica al inmueble como seguro y habitable, el amarillo indica la necesidad de una observación técnica profunda por riesgos potenciales en elementos no estructurales, y el rojo advierte un agrietamiento severo que obliga al desalojo inmediato ante el peligro inminente de colapso por réplicas.
Como parte de las acciones inmediatas para optimizar la respuesta técnica, el profesor Martínez anunció la realización de una jornada de inducción y entrega de credenciales oficiales para certificar a los inspectores que conformarán las brigadas de despliegue en el territorio nacional. Esta actividad de formación y oficialización técnica se llevará a cabo en las instalaciones del Hogar Hispano de Valencia los días jueves 9 y viernes 10 de julio a las cuatro de la tarde, y concluirá el sábado 11 de julio a las nueve de la mañana, estando convocados ingenieros civiles, arquitectos, técnicos superiores en construcción y estudiantes de los últimos semestres.
Finalmente, el director de la Escuela de Ingeniería Civil resaltó el extraordinario espíritu de solidaridad de la comunidad ucista, destacando el masivo interés de los estudiantes y personal por incorporarse como relevo técnico y apoyo junto a los docentes de mayor experiencia. Asimismo, enfatizó que este fenómeno sísmico extraordinario obligará a una profunda revisión y actualización de las normativas de construcción sismorresistentes vigentes en Venezuela, impulsando proyectos de adecuación estructural de vital importancia en edificaciones esenciales como escuelas y centros hospitalarios del país.
Texto: Nicolás Brizuela