Cientos de ciudadanos se congregaron este domingo en diversas ciudades de Venezuela para rendir homenaje a las víctimas fatales de los devastadores terremotos del pasado 24 de junio. Los sismos, de magnitudes 7,2 y 7,5, han dejado hasta el momento un saldo trágico de al menos 3.342 muertos, 16.740 heridos y más de 17.000 personas sin hogar, concentrándose la mayor destrucción en la región norteña de La Guaira.
En la capital, la plaza de la Universidad Central de Venezuela (UCV) se convirtió en el epicentro del dolor y la esperanza. Estudiantes, activistas de derechos humanos y familiares de presos políticos se unieron para encender velas y orar por los fallecidos y por aquellos que aún permanecen desaparecidos bajo los escombros.
Con las llamas de las velas, los asistentes dibujaron el mapa del país en el suelo, cobijando en su centro la bandera nacional. Pancartas con mensajes como «Una luz por quienes siguen siendo buscados» reflejaban el sentir de una población golpeada, pero solidaria.
«No hay palabras para darles consuelo. Esta actividad es una demostración de paz, de solidaridad y de que el venezolano es un pueblo maravilloso que está unido», expresó a la agencia EFE la abogada Imaru Martínez. La plaza de la UCV no solo sirvió como espacio de reflexión, sino también como uno de los principales centros de acopio de alimentos, agua potable, medicinas y ropa destinados a las zonas más afectadas.
La ola de apoyo se replicó con fuerza en Maracaibo, capital del estado Zulia. En la ciudad del noroeste del país se llevaron a cabo dos vigilias simultáneas, una en un templo religioso y otra en un importante punto de recolección de suministros, que congregaron a más de un centenar de personas en cada punto.