Un grupo de unos 100 rescatistas finalizaron este jueves un complejo rescate de más de 114 horas para sacar a Hernán Gil, un venezolano que lleva casi ocho días bajo los escombros de un edificio en la localidad de Catia La Mar, en el estado costero de La Guaira, en Venezuela, el más devastado por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 del 24 de junio.
Equipos de Estados Unidos, El Salvador, Costa Rica, Portugal, México, Chile y Venezuela estuvieron cavando en dos rutas simultáneas durante los últimos tres días para liberarlo con vida, mientras medían el riesgo de derrumbe de un edificio vecino inclinado.
Gil estaba hidratado y alimentado, mientras más de 100 personas trabajaron en que la que llaman operación milagro. Los rescatistas reforzaron cimientos con madera y hierro para evitar que la estructura, que se estaba inclinando, se desplome por completo.
El hombre ha recibido hidratación a través de una sonda y se instaló un tubo a través del cual le suministraban aire.
La esposa de Gil, Gusbimar González, dijo a la AFP «Esto es verdaderamente un milagro«. «Él estaba trabajando en la garita, y el movimiento hizo que la garita se desplazara, se quedó entre las paredes«.
Este rescate significa esperanza para millones de venezolanos en medio de la tragedia que enluta a todo el país.
El mismo describió a Gil como un hombre de fe. «Dice que se acuerda del cumpleaños de su hija, está tranquilo«.