El papa León XIV expresó este domingo su cercanía espiritual con el pueblo venezolano y agradeció la labor de los cuerpos de rescate que trabajan en las zonas afectadas por el doble terremoto del pasado miércoles, una contingencia que ya registra más de 1.400 fallecidos y cerca de 50.000 desaparecidos según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas.
Durante el tradicional rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el sumo pontífice dedicó un espacio de su alocución en español para manifestar su preocupación por las víctimas y los ingentes daños materiales, instando a la comunidad internacional a mantener el apoyo logístico y humano durante las horas críticas de búsqueda de supervivientes.
En su mensaje dominical, el obispo de Roma pidió por el eterno descanso de los fallecidos y envió palabras de aliento a las familias damnificadas, reafirmando el respaldo de la Santa Sede mediante la asignación previa de una ayuda económica de 100.000 euros destinada a los fondos de socorro inmediato en el terreno.
«Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales«, dijo el papa en un mensaje en español tras el rezo del Ángelus.
Este aporte financiero del Vaticano busca cooperar con la dotación de insumos médicos y agilizar las tareas de asistencia humanitaria en las regiones más golpeadas, donde diversos sectores civiles han solicitado una mayor celeridad en la distribución de los cargamentos de ayuda internacional para atender a la población afectada.
La emergencia sísmica, provocada por dos movimientos telúricos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron la costa central con escasos segundos de diferencia, mantiene al estado La Guaira como la demarcación más afectada y bajo un estricto régimen de control institucional.
A casi 72 horas del desastre natural, los contingentes de salvamento nacionales y extranjeros concentran sus esfuerzos en los perímetros con mayor densidad de colapsos estructurales, enfrentándose al reto de estabilizar los corredores viales para garantizar el traslado oportuno de los heridos hacia la red hospitalaria.