Fiel a su historia y con una dosis tremenda de drama, la selección de Alemania consiguió una victoria agónica de 2-1 frente a una combativa Costa de Marfil en el Estadio de Toronto, asegurando de forma matemática su clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
El héroe indiscutible de la jornada fue Deniz Undav, quien saltó desde el banquillo en la segunda mitad para vestirse de salvador con un doblete que rescató a una Mannschaft que por momentos lució gris y superada por el físico de los africanos.
Un laberinto para los de Nagelsmann
Desde el pitazo inicial, el planteamiento de Julian Nagelsmann se topó con una sólida muralla naranja. Aunque Alemania intentó proponer e incluso sufrió la anulación de un gol tempranero a Aleksandar Pavlović por falta previa, fue Costa de Marfil la que pegó primero.
Al minuto 30, tras un contragolpe fulminante comandado por la velocidad de sus extremos, el mediocampista Franck Kessié aprovechó un rebote en el área chica para batir a Manuel Neuer y desatar la locura marfileña con el 1-0. Con los europeos carentes de ideas y frustrados tras otro gol anulado a Kai Havertz antes del descanso, el panorama pintaba oscuro para el tetracampeón del mundo.
La pizarra de Nagelsmann y el show de Undav
Obligado a reaccionar, el estratega alemán movió el banquillo al minuto 59 introduciendo un triple cambio que transformó el partido. El ingreso de Jamie Leweling, Nadiem Amiri y Deniz Undav le devolvió la chispa al ataque germano.
- Minuto 68 (El empate): El propio Undav armó una pared con Amiri, quien mandó un centro preciso al área para que el delantero del Stuttgart la empujara al fondo de las redes, poniendo el 1-1.
- Minuto 94 (El milagro): Cuando parecía que el empate estaba firmado y ambas escuadras dividían honores, apareció la mística alemana en el tiempo de descuento. Tras una gran habilitación de Felix Nmecha, Undav firmó su doblete al batir a Yahia Fofana, ganándole la espalda a un lateral Konan que se quedó enganchado habilitando la jugada.