El experimentado guía nepalí Dawa Sherpa, de unos 50 años de edad y apodado cariñosamente «Hillary» por su destreza en las alturas, reapareció con vida tras permanecer desaparecido durante seis días en las laderas del Everest.
Las autoridades locales informaron que el montañista fue localizado este jueves tras descender de forma autónoma y arrastrarse por sus propios medios hasta las inmediaciones del campamento base.
La noticia conmocionó a sus allegados en Katmandú, donde su esposa, Damu Sherpa, admitió a la agencia AFP que la familia ya había perdido toda esperanza e incluso había iniciado la puja, el rito de oraciones tradicionales destinadas al descanso del alma de los difuntos.
El alpinista fue rescatado a primeras horas de la mañana por un equipo técnico nepalí que realizaba labores de limpieza de desechos y apertura de rutas en la zona.
De inmediato, un helicóptero lo evacuó de emergencia hacia la capital, donde ingresó consciente en la unidad de cuidados intensivos del Hospital HAMS para recibir tratamiento especializado por deshidratación severa, traumatismos diversos y congelaciones en las extremidades.

Everest: zona de la muerte
La odisea de Dawa Sherpa comenzó la madrugada del 30 de mayo, pocas horas después de coronar la cumbre de 8.849 metros junto al exmilitar y escalador británico Chris Thrall.
Durante el descenso, justo por debajo del límite técnico conocido como la «zona de la muerte», a unos 7.950 metros de altura, el guía, extenuado por el transporte de una carga pesada, pidió a su compañero que continuara la marcha sin él.
El trayecto se complicó drásticamente debido a las severas condiciones meteorológicas reinantes. En su descenso, Thrall se topó con un montañista polaco que sufría de hipotermia y congelamiento tras quedarse sin oxígeno suplementario.
El británico se enfrentó entonces al dilema ético más temido del alpinismo: regresar a buscar al experimentado guía local o auxiliar al escalador herido en estado crítico.
La evacuación del ciudadano polaco hacia el campamento inferior tomó once horas en lugar de las dos habituales, lo que desencadenó las alarmas sobre el paradero de Sherpa, cuya presunta muerte llegó a ser lamentada públicamente en redes sociales por su propio compañero de expedición.
El extraordinario regreso de «Hillary» se produce en las jornadas de cierre de la temporada de escalada, un período caracterizado por una afluencia sin precedentes que las autoridades nepalíes estiman en más de 1.000 cumbres completadas, lo que la convierte oficialmente en la más concurrida de la historia contemporánea.
Sin embargo, el éxito estadístico contrasta con el saldo trágico de la campaña, que hasta la fecha registra formalmente el fallecimiento de al menos cinco personas: dos ciudadanos indios y tres operarios nepalíes, víctimas de las extremas exigencias físicas y los imprevistos climáticos de la cordillera del Himalaya.