La Sociedad Venezolana de Infectología (SVI) hace un llamado a la calma y a la prevención ante la alerta epidemiológica por fiebre amarilla que se mantiene en el país desde mediados del año pasado y que ha mostrado reportes recientes en diversas regiones del territorio nacional. La doctora Gianmary Miozzi, quien es secretaria general de la Sociedad Venezolana de Infectología (SVI), además de médico internista infectóloga y docente del Postgrado de Infectología de la Universidad de Carabobo enfatizó que la vacunación es la herramienta más eficaz y segura para cortar la transmisión de este virus que actualmente presenta focos de atención específicos en los estados Lara, Portuguesa, Barinas y Aragua.
Esta información fue suministrada por la especialista durante su participación en el programa La Entrevista conducido por el periodista Nicolás Brizuela donde explicó que la situación actual responde a un repunte en países de la región observado por la Organización Panamericana de la Salud desde el año 2024 y que en Venezuela ha manifestado casos desde junio y julio del año 2025. La doctora Miozzi subrayó que la palabra alerta debe ser interpretada como un llamado a estar informados y no como un motivo de alarma generalizada siempre que la población cumpla con los protocolos de inmunización establecidos por las autoridades sanitarias en la red de ambulatorios públicos.
Durante la entrevista la doctora aclaró que la fiebre amarilla es una infección viral transmitida por mosquitos como el Aedes aegypti (zancudo patas blancas) y el Haemagogus (mosquito silvestre), por lo cual no requiere el uso de antibióticos ni se contagia de persona a persona a través del contacto físico o la respiración. Detalló que los síntomas iniciales pueden ser muy similares a los del dengue o el zika incluyendo fiebre dolor de cabeza y malestar muscular, pero advirtió que señales como la coloración amarillenta en la piel o mucosas, así como cualquier manifestación de sangrado son indicadores de alarma que requieren atención médica inmediata en un centro hospitalario.
Respecto al esquema de vacunación la secretaria general de la SVI fue enfática al recordar que se trata de una dosis única para toda la vida por lo que aquellas personas que ya cuenten con su certificado de vacunación no necesitan repetir el proceso. La inmunización está recomendada de forma general para niños a partir de un año de edad y adultos hasta los 59 años, resaltando que en momentos de brote se puede considerar la aplicación desde los nueve meses de edad bajo supervisión pediátrica. Finalmente, la experta recomendó evitar la automedicación con antiinflamatorios como el ibuprofeno, sugiriendo el uso de acetaminofén y una hidratación constante mientras se consulta al especialista de confianza.
Texto: Nicolás Brizuela.