La presencia de un elefante marino en la playa Los Ayala provocó en días pasado una movilización de los cuerpos de seguridad y protección ambiental en el municipio de Compostela, en México.
El ejemplar emergió del agua para reposar sobre la zona costera ante la mirada de numerosos bañistas, lo que obligó a la activación inmediata de los protocolos de resguardo, y con ello, acordonaron el área con cintas de protección para restringir el paso y garantizar que el mamífero pudiera permanecer tranquilo sin la interferencia de los turistas.
De acuerdo con el reporte de los especialistas que acudieron al sitio, el animal no presentaba lesiones visibles ni señales de enfermedad, por lo que determinaron que su salida a la arena responde a una necesidad natural de descanso y regulación térmica.
Las autoridades locales enfatizaron la importancia de no intentar interactuar con el ejemplar, advirtiendo que, aunque se encontraba en calma, cualquier acercamiento excesivo podría generarle estrés y provocar una reacción impredecible debido a su naturaleza salvaje.
Este ejemplar ya es monitoreado de cerca por las instituciones de la región, pues se trata del mismo espécimen que el pasado domingo fue avistado en la playa de Miramar, en el municipio de San Blas, a unos 100 kilómetros de distancia. En aquella ocasión, tras ser evaluado por expertos y confirmarse su buen estado de salud, el elefante marino regresó al océano por sus propios medios tras un breve periodo de descanso.