Jonathan Durvelle, presidente de la Cámara Regional de Carga, advierte que los retrasos en los peajes y el mal estado de las vías están afectando operatividad del sector.
Durvelle denunció que atravesar los peajes se ha convertido en una labor titánica, caracterizada por filas interminables que generan pérdidas de tiempo.
“Lo que debería ser un proceso eficiente mediante métodos digitales, se ha transformado en un desastre. Los transportistas pierden de 20 minutos hasta una hora, lo cual hace imposible mantener cualquier esquema de planificación logística”, señaló.
El dirigente gremial enfatizó que el sector está dispuesto a cumplir con el pago de los peajes, siempre y cuando esto se traduzca en una vialidad óptima y segura. Sin embargo, denunció que, irónicamente, el estado de la carpeta asfáltica en los propios peajes —citando como ejemplo el estado Carabobo— presenta fallas que comprometen la integridad de los vehículos y la carga.
“No es posible cobrar peajes si las vías no funcionan. Antes, en estados donde la gestión de las vías estaba a cargo de las gobernaciones, veíamos avances reales en asfalto, iluminación y seguridad. La reversión de esta competencia al gobierno nacional ha traído un retroceso notable”, aseveró Durvelle.
Claridad sobre el tema de las alcabalas
Otro punto de gran preocupación expuesto por el presidente de la Cámara son puntos de control. Durvelle instó a las autoridades a establecer canales de comunicación efectivos para sincerar la ubicación de las alcabalas autorizadas a nivel nacional.
“Es vital para nosotros tener una lista oficial de las alcabalas permitidas. Esto nos ayudaría a planificar mejor nuestras rutas y evitar esos puntos de control improvisados que, lejos de brindar seguridad, entorpecen el libre tránsito y se prestan para irregularidades por parte de algunos funcionarios”, puntualizó