Una explosión en una tanquilla eléctrica dejó al Centro Comercial Mediterránean Plaza, en Valencia, con fallas durante cuatro días. Para mantener abiertos los comercios, la administración tuvo que mantener encendidas sus plantas eléctricas durante casi toda la emergencia y consumir alrededor de 28.000 litros de gasoil, aproximadamente el doble de lo que utiliza en un mes habitual.
El episodio resume una situación que vecinos y comerciantes de distintos sectores de Carabobo describen como cada vez más difícil de sostener. Los cortes ya no se limitan a las interrupciones programadas por administración de carga. A las fallas se suman problemas locales en tanquillas, transformadores y conexiones que pueden prolongar la ausencia del servicio durante más de 24 horas.
Natalie Rodríguez, representante de la administración del Centro Comercial explicó que luego de la explosión quedaron las fases fallando. Por lo tanto, la mayoría de nuestros equipos no podían ser encendidos, ya que eran trifásicos.
El problema no terminó con la reparación de la tanquilla. Según Rodríguez, las fases quedaron deficientes y las fluctuaciones posteriores también provocaron daños en equipos e instalaciones del centro comercial.
Mantener operativo un centro comercial durante una interrupción prolongada tiene un costo que va mucho más allá del combustible.
Rodríguez señaló que el Mediterránean Plaza consume normalmente en promedio unos 14.000 litros de gasoil al mes. En este sentido, a la administración el gasoil le cuesta $1 el litro. El gasto fue asumido entre propietarios e inquilinos para evitar el cierre de los establecimientos.
La interrupción también afectó directamente a los comercios que dependen de la refrigeración. La representante del centro comercial explicó que algunos comerciantes tuvieron que cerrar sus puertas y enfrentaron retrasos tanto en sus actividades diarias como en sus pagos.
A esto se suma el desgaste de las propias plantas eléctricas. Rodríguez explicó que los mantenimientos, que anteriormente se realizaban aproximadamente cada cuatro meses, ahora deben hacerse cada dos.
“Al usarlas más, los mantenimientos se incrementan tanto en el costo como en la frecuencia, el cambio de filtro, cambio de aceite”. Pero eso no es todo, los daños también alcanzaron otros sistemas del centro comercial. Este es el caso de los ascensores y las bombas de agua. Luego de las reparaciones se percataron que el sistema hidroneumático presentaba fallas.