Para la joven músico Manuela Serrano, haber pasado por las aulas del Conservatorio de Música de Carabobo y lograr ahora dos títulos de la Universidad Berklee College of Music de Boston, Massachusetts en las carreras de Negocios de la música (Music Business) y Arreglo y Producción Contemporánea (Contemporary Writing and Production), son grandes pasos para abrirse carrera en la industria musical internacional y trabajar con importantes figuras del negocio de la música.
Actualmente, desarrolla proyectos y continúa con formaciones especializadas en diversas áreas para conseguir la meta que se trazó mientras realizaba estudios en el Consermuca, institución que le permitió construir y potenciar herramientas para transitar hacia su objetivo.
Mientras se forja un destino como productora, arreglista , compositora y cantante, reconoce con firmeza: “no sería nada sin lo que viví en el Conservatorio; de hecho, gracias a esos años de estudios ahora puedo discernir sobre el camino y decisiones que quiero tomar como músico profesional”.
“Tuve dos maestros importantes: el profesor Miguel Ángel Rodríguez, cuyas clases jamás olvidaré, porque gracias a ellas aprendí las primeras lecciones de mi vida y amo todo lo relacionado con la historia de la música; y el profesor Humberto Delgado, quien me enseñó que la disciplina es más poderosa que el talento. Con él desarrollé mi oído, aprendí armonía musical, hice lecturas todos los días, con constancia y trabajo”, detalló.
Serrano está consciente del significado de su logro; y con mucha emoción expresa su necesidad de trabajar en la industria de la música con el objetivo de abrir oportunidades para otros músicos, cantautores y artistas.
Para Manuela fueron vitales sus años en las aulas del Consermuca. Llegó a los 13 años y durante cinco años se empeñó en absorber todo lo que podía, eligiendo la viola como instrumento principal.
“Gracias a la preparación que traía, apliqué a varios exámenes y validé mis conocimientos. Tenía excelente formación en dirección orquestal. armonía y contrapunto, lo que me permitió convalidar unas 12 a 14 unidades de crédito en la Universidad porque aprobé todos los cursos que tomé”.
Serrano agradeció todo el apoyo que siempre ha tenido en su formación, entre ellas, del profesor Manuel Vadell y la directora María Vadell, quienes hacen un trabajo ejemplar, así como el resto de los integrantes de su alma mater musical.
Con muchos desafíos por delante, y con nuevas experiencias, Manuela evoca esos días de clases: “fue una época muy linda, donde aprendí todo sobre música clásica, medieval, antigua. Es una parte de mi vida que nunca voy a olvidar, porque gracias a esos conocimientos ahora yo puedo entender el mundo y la música contemporánea. Fue parte del enriquecimiento que recibí, de lo que es la cultura, la música, el arte y el pasado, para poder entender el futuro”.
Serrano ofreció finalmente una invitación a todos los padres para que apoyen el talento de sus hijos. Asegura que “el arte cambia vidas y por ello, instituciones como el Conservatorio son cruciales para el desarrollo de los niños. Hay que cambiar el uso de la tecnología por un instrumento musical, para que exploren sus habilidades y tengan oportunidades para vivir de sus sueños y de la música”.
Text: Nota de prensa