Contra todo pronóstico tras 34 días sepultada bajo un denso montón de escombros y ladrillos tras un sismo en La Guaira, Venezuela, la tortuga Pascualina fue rescatada con vida el pasado 28 de julio.
Localizada por rescatistas detrás de una estufa destruida, su supervivencia fue gracias a los voluntarios como Alan Rodríguez que pudieron rescatar a un auténtico milagro de resiliencia, reactivó la esperanza colectiva y visibilizó la urgencia de incluir a los animales indefensos en los protocolos de respuesta ante emergencias.
En el video puede verse cómo el caparazón del animal asoma entre ladrillos, muebles destruidos, vidrios y otros escombros acumulados tras el derrumbe.
Mientras intenta liberar a la tortuga, Rodríguez le habla para tranquilizarla. “¡Pascualina, mi amor! Quédate quieta, quédate quieta. Ya te vamos a ayudar ya”, se escucha decir en la grabación.
Las imágenes muestran al rescatista retirando cuidadosamente los restos que rodeaban al animal. Pascualina aparece visiblemente asustada, aunque sin heridas aparentes, y trata de moverse entre los escombros mientras continúa el operativo.
“Quédate tranquila, mami”, le dice Rodríguez durante la maniobra.
Una vez liberada, la tortuga es entregada a otro integrante del equipo de rescate presente en el lugar.
Al final del video, Rodríguez reflexiona sobre el rescate y destaca la importancia de asistir también a los animales afectados por la catástrofe.