En medio de las labores de reconstrucción tras el devastador doble terremoto registrado el pasado 24 de junio, la historia de Guillermo Uzcanga, conocido popularmente como el “Carpintero Solidario”, vuelve a destacar como un símbolo de esperanza y resiliencia para las familias del estado La Guaira.
El artesano oriundo de Maracay, quien durante la fase más crítica de la contingencia confeccionó de forma humanitaria cerca de 240 ataúdes para garantizar un descanso digno a las víctimas fatales del sismo, ha redirigido su esfuerzo hacia el bienestar de los más pequeños. Con el respaldo de la empresa privada y ciudadanos particulares, Uzcanga comenzó a fabricar mesas y sillas adaptadas como pupitres para los niños de las comunidades guaireñas más castigadas por el desastre.
Educación y apoyo emocional para la infancia
Esta nueva iniciativa busca dotar a los infantes de un espacio adecuado donde puedan estudiar, dibujar y reiniciar progresivamente sus dinámicas diarias, un paso fundamental para su recuperación psicológica e integral tras la tragedia.
A través de sus plataformas digitales, el carpintero dio a conocer la entrega del primer cargamento de mobiliario escolar y confirmó que mantendrá la producción activa de la mano de nuevos aliados que continúan sumándose al proceso de recuperación en el litoral central.