La organización Cáritas Valencia estructuró un plan de asistencia humanitaria por fases para atender la contingencia generada por los terremotos del pasado 24 de junio, enfocando sus operaciones actuales en la recolección de insumos críticos y en la optimización de su red logística.
El director de la institución eclesiástica, padre Carlos Torreiro, explicó que la atención de esta emergencia debe administrarse de forma progresiva, distinguiendo entre el momento inicial de salvamento—reservado estrictamente para el trabajo de rescatistas, ingenieros y maquinaria pesada—y los períodos posteriores de reparación y soporte médico, para lo cual mantienen operativos sus centros de recepción en un horario continuo de 8:00 am a 5:00 pm.
Con el propósito de ampliar la capacidad de almacenamiento y agilizar la distribución de los cargamentos, la organización dispuso de su sede principal en Valencia y habilitó, bajo la autorización del arzobispado, un galpón de gran envergadura en el municipio Los Guayos.
¿Cuáles son los requerimiento para los próximos días?
Entre los requerimientos urgentes catalogados por la institución destacan el agua potable, los alimentos no perecederos que posean sistema de apertura fácil—debido a que los damnificados carecen de utensilios en los refugios— e insumos médicos esenciales tales como gasas, algodón, collarines, bastones y sillas de ruedas; elementos a los que se incorporarán posteriormente lotes de ropa y colchonetas para la fase de reconstrucción habitacional.
Asimismo, la dirección de Cáritas hizo un llamado riguroso a la ciudadanía para que se abstenga de trasladarse de forma independiente en vehículos particulares hacia la denominada «zona cero» de la emergencia, advirtiendo que la acumulación de automóviles civiles bloquea los corredores viales y entorpece el desplazamiento de las ambulancias y los cuerpos oficiales.
Ante el desgaste físico del personal permanente, Torreiro solicitó la incorporación de voluntarios civiles que colaboren en las tareas de carga y descarga en los centros habilitados, enfatizando que el fortalecimiento de la red de acopio local representa la estrategia más efectiva para garantizar el flujo sostenido de la ayuda humanitaria.