La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) confirmó el episodio de dos sismos de gran magnitud en el territorio nacional durante la tarde de este miércoles, seguidos por una serie de réplicas localizadas frente a las costas del estado La Guaira.
Ante la gravedad de la situación, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció la declaración oficial del estado de emergencia nacional, ordenando de forma inmediata la suspensión de las actividades escolares, así como la paralización temporal de las operaciones aéreas comerciales y civiles en todo el territorio.
El primer sismo se registró a las 18:04 horas con una magnitud de 7.2 Mw y una profundidad de 21.9 kilómetros, ubicándose su epicentro a 25 kilómetros al este de San Felipe, estado Yaracuy; apenas un minuto después, a las 18:05 horas, se produjo un segundo movimiento de mayor intensidad, alcanzando una magnitud de 7.5 Mw a una profundidad de 10 kilómetros, cuyo origen se localizó a 28 kilómetros al noroeste de la misma capital yaracuyana.
Posterior a los movimientos principales, la actividad tectónica continuó manifestándose en la región central del país, registrándose dos réplicas significativas al norte y oeste de La Guaira con magnitudes de 3.8 y 3.2 Mw a las 18:32 y 22:10 horas, respectivamente.
Estos eventos ocasionaron severas afectaciones infraestructurales en distintas entidades del centro y occidente de la nación, reportándose el colapso parcial o total de edificaciones en localidades costeras como Tucacas, así como en diversos sectores de Caracas y La Guaira, sumado a daños estructurales generalizados en viviendas particulares y establecimientos comerciales cuyas evaluaciones técnicas se mantienen en desarrollo, sin que hasta el momento se hayan emitido cifras oficiales de víctimas o daños materiales definitivos.
Los organismos de protección civil, los cuerpos de bomberos y las fuerzas de seguridad del Estado se encuentran desplegados en las zonas afectadas para atender las contingencias estructurales, remover escombros y evaluar la habitabilidad de las estructuras comprometidas, mientras las instituciones científicas mantienen el monitoreo constante de la actividad en la franja norte del país.


