Tras dieciséis días de un complejo proceso de escrutinio correspondiente a la segunda vuelta presidencial, la candidata Keiko Fujimori alcanzó este martes 23 de junio una ventaja matemática irreversible para asumir la jefatura de Estado en Perú, al superar por 42.097 votos al aspirante Roberto Sánchez.
Con el 99,79% de las actas procesadas por los organismos electorales del país, Fujimori registra el 50,11% de los sufragios válidos frente al 49,88% obtenido por su contendiente; una diferencia porcentual mínima pero estadísticamente definitiva debido a que el volumen de votos pendientes por computar es menor a la distancia que separa a ambos competidores.
Los reportes técnicos del organismo electoral indican que la cantidad de sufragios que restan por contabilizar se sitúa en aproximadamente 38.200 papeletas, una cifra que matemáticamente impide una modificación en el resultado final del proceso.
Al cierre de la jornada informativa quedaban pendientes por revisar un total de 191 actas electorales, lo que representa apenas el 0,20% de las 92.766 mesas de votación que fueron instaladas para la jornada electoral del pasado 7 de junio, estimándose que cada una de estas actas remanentes contiene un promedio de 200 votos distribuidos entre ambas fuerzas políticas.
Por su parte, el candidato de izquierda Roberto Sánchez manifestó su disconformidad con las proyecciones oficiales y denunció presuntas irregularidades en el desarrollo de los comicios, solicitando formalmente a las autoridades competentes la anulación de las votaciones registradas en los circuitos del exterior. No obstante, las instancias electorales señalaron que dichas reclamaciones de fraude no han sido acompañadas por pruebas materiales definitivas hasta el momento, por lo que el recuento técnico continúa avanzando hacia su cierre definitivo para dar paso a la respectiva proclamación institucional.