Los ministerios de Salud, Transporte y Relaciones Exteriores de Venezuela activaron los sistemas de notificación y vigilancia de riesgo epidemiológico tras declararse en estado de alerta ante el reciente brote de ébola, correspondiente a la cepa Bundibugyo, detectado en la República Democrática del Congo y Uganda.
La medida responde de manera directa a la declaratoria de emergencia de salud pública de importancia internacional emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el pasado 17 de mayo de 2026, luego de que al 31 de mayo se contabilizaran 291 casos confirmados y 43 defunciones en el continente africano.
Ante este escenario, el plan de respuesta del gobierno venezolano contempla la implementación de controles sanitarios en puertos y aeropuertos nacionales para evaluar a los pasajeros procedentes de las regiones afectadas, priorizando simultáneamente el despliegue de los protocolos de atención médica en las zonas fronterizas del país.
A pesar del reforzamiento de los controles en los puntos de entrada al territorio nacional, las autoridades sanitarias precisaron que la probabilidad de transmisión de la enfermedad en el país se mantiene baja. En este sentido, el Ministerio de Salud aclaró que los reportes difundidos en diversos medios de comunicación sobre supuestos casos sospechosos en el continente corresponden únicamente a rumores y que, hasta la fecha, no existe un diagnóstico oficial ratificado en la región.
Al respecto, el ministro de Salud, Carlos Alvarado, informó formalmente en un comunicado: «La presencia de casos sospechosos en Estados Unidos de Norteamérica y Brasil. No se han notificado oficialmente casos confirmados en ningún país del continente americano».
El virus del ébola, cuyo periodo de incubación varía entre los 3 y los 21 días desde el contacto inicial, se transmite exclusivamente a través del contacto directo con órganos, sangre, vómitos, heces u otros fluidos corporales de personas enfermas o fallecidas, así como por la manipulación de animales infectados, descartándose su propagación por vía aérea. Los síntomas iniciales comprenden fiebre, cansancio, dolores musculares, de cabeza y de garganta, los cuales pueden evolucionar hacia cuadros clínicos de mayor gravedad que incluyen vómitos, diarreas, daños a órganos y hemorragias internas.
Con el fin de mitigar riesgos y garantizar la seguridad sanitaria, el organismo ministerial recomendó a los ciudadanos evitar viajes innecesarios a las zonas de transmisión activa, lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón, y acudir de forma inmediata a un centro asistencial en caso de haber mantenido contacto con personas provenientes de las regiones afectadas.