El gobierno nacional anunció que la Embajada de Estados Unidos en Caracas realizará un simulacro de evacuación este sábado 23 de mayo, un operativo que contará con la participación de dos aeronaves y se desarrollará bajo la coordinación del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Según el comunicado oficial emitido por el Palacio de Miraflores, el ejercicio fue solicitado por la propia misión diplomática para poner a prueba sus protocolos de respuesta ante posibles emergencias médicas o desastres naturales, lo que implicará sobrevuelos controlados sobre distintos puntos de la ciudad capital y maniobras de aterrizaje dentro de las instalaciones de la delegación extranjera.
La ejecución de este ejercicio de seguridad contará con la colaboración técnica de la Cruz Roja, organismo encargado de supervisar las tareas de atención de emergencias y los protocolos de evacuación terrestre en conjunto con el personal diplomático.
Las autoridades venezolanas precisaron que la actividad se ajusta a los estándares internacionales de protección, subrayando en el texto oficial que: «Las autoridades han autorizado la realización (…) de un simulacro de evacuación ante eventuales situaciones médica o contingencias catastróficas, como parte de los protocolos regulares de seguridad y protección diplomática». El control de los sobrevuelos estará bajo la vigilancia directa de las autoridades aeronáuticas nacionales, responsables de garantizar que las operaciones se realicen sin afectar el tráfico civil habitual.
Esta jornada de entrenamiento busca fortalecer las capacidades de reacción de la delegación en territorio nacional, manteniendo una comunicación constante entre las instituciones locales y los organismos de socorro participantes para asegurar el orden público durante el despliegue.
El gobierno reiteró que la operación ha cumplido con todos los canales administrativos y de soberanía requeridos, detallando que la actividad: «se desarrollará en coordinación con las autoridades aeronáuticas venezolanas correspondientes, responsables de autorizar y supervisar los sobrevuelos requeridos para dicho ejercicio». Con este despliegue, se prevé que la actividad culmine tras completar las rutas de vuelo programadas y las prácticas de extracción aérea previstas en el cronograma de seguridad interna de la embajada.