Con el firme propósito de trascender en la historia de Venezuela y dejar un legado tangible que perdure por 70 años más, Grupo Mimesa y su marca emblemática Vatel se han unido a La Caravana Escuela. Este proyecto de impacto social rescata el oficio ancestral de la forja en comunidades rurales del estado Mérida, dotando a los campesinos de la formación necesaria para fabricar sus propias herramientas agrícolas y de cocina.
Esta colaboración ha dado vida a la iniciativa «Forjando el presente que construye el futuro», una alianza que dio origen a una edición limitada de 200 sartenes de hierro con garantía de un siglo. Fabricadas íntegramente por manos campesinas, estas piezas simbolizan la apuesta de una marca nacional por la durabilidad, la autonomía técnica y el talento local.
La elección de La Caravana Escuela por parte de Vatel responde a una conexión profunda entre el alimento y la herramienta. “Vatel, como ingrediente, está presente en todo momento en la cocina de los venezolanos; por ello, quisimos buscarle la dupla creativa perfecta donde se inician las recetas: un sartén con un siglo de garantía.
La magia de la cocina empieza cuando sacas el sartén y pones a calentar el aceite. Esta sociedad va más allá del apoyo comercial; nuestro objetivo es sumar autonomía técnica para las comunidades rurales de Piñango, Mucurubá, Los Nevados, Gavidia y El Valle de San Javier”, señaló Henry Gómez, gerente de mercadeo de Grupo Mimesa.
Gómez destacó además la importancia de los valores compartidos en este proyecto: “Creemos que la voluntad es el primer ingrediente para generar cambios. No buscamos una acción asistencialista, sino una alianza que aporte valor real y perdurable. Nos unimos a La Caravana Escuela porque compartimos el compromiso de permanencia con el país y nuestra cocina.
Estos 200 sartenes llevan el ‘Sello 1954’, marcando nuestros primeros 70 años y el camino de los próximos 70, demostrando que en Venezuela todo es posible cuando hay propósito. El hierro, al igual que las recetas familiares, pasa de generación en generación. Estamos contribuyendo a cambiar el destino de un grupo de campesinos al proporcionarles un oficio que los hace independientes y sustentables. Queremos seguir despertando el sabor de los venezolanos”.
Por su parte, Daniel Souto, fundador de La Caravana Escuela, resaltó el impacto humano de la iniciativa: “Somos una fábrica-escuela que devuelve el poder de creación a las manos de nuestra gente. Esta unión con Vatel valida que el trabajo del herrero campesino, hecho con fuego y martillo, tiene talla mundial.
Nuestro alcance se fortalece con el apoyo de aliados como Grupo Mimesa y se traduce en cifras contundentes que demuestran una transformación social y ambiental sin precedentes en la región. Cuando tú forjas, te quedas en ese territorio; por eso, hoy Grupo Mimesa, Vatel y La Caravana Escuela reiteran su compromiso con Venezuela”.
Texto: NDP