El artista puertorriqueño Bad Bunny ha generado una ola de reacciones internacionales tras sus recientes declaraciones sobre su participación en el show del medio tiempo del Super Bowl LXI. En un encuentro con la prensa este 31 de enero, el «Conejo Malo» confesó que el proceso de preparación para este evento ha sido uno de los retos más exigentes de su carrera, llegando a admitir que «no ha podido dormir» debido a la magnitud del compromiso y la complejidad de la producción.
Para el intérprete de éxitos mundiales, esta oportunidad trasciende lo profesional, asegurando que el espectáculo es especialmente significativo por todas las personas que han creído en su proyecto desde sus inicios. La noticia ha movilizado a la industria del entretenimiento, ya que se espera que Bad Bunny integre elementos de la cultura caribeña en una puesta en escena que promete ser histórica por su despliegue tecnológico y su alcance global en la audiencia hispana.
La expectativa por el show no solo reside en los fanáticos, sino también en sus colegas de la industria urbana. Figuras de la talla de J Balvin han reaccionado positivamente a la designación del boricua como el acto central, destacando que su éxito representa un triunfo colectivo para el género reguetón y la música en español en los escenarios más importantes de Estados Unidos. Los comentarios de apoyo de otros artistas han inundado las redes sociales, consolidando un clima de unidad previo al evento.
Con el Super Bowl a la vuelta de la esquina, el equipo de producción del cantante trabaja a contrarreloj para pulir los detalles finales de una coreografía que involucra a cientos de bailarines y una logística de primer nivel. Este evento no solo marcará un hito en la carrera de Benito Martínez Ocasio, sino que también reafirmará la influencia predominante de la música latina en la cultura pop contemporánea, siendo hoy el tema principal en las agendas de espectáculos a nivel mundial.