Lo que comenzó como un comercial de alto presupuesto para el Super Bowl LX se ha transformado en una de las maniobras de marketing más provocadoras de la última década. Pepsi ha decidido elevar la temperatura de su histórica rivalidad con Coca-Cola, llevando la disputa del terreno televisivo al corazón de la identidad digital de su competidor.
Bajo la dirección del cineasta Taika Waititi, el spot titulado “The Choice” presenta a un oso polar —símbolo inequívoco de la Navidad de Coca-Cola desde hace décadas— atravesando una crisis existencial que culmina en una revelación: tras una prueba de sabor a ciegas, el icónico plantígrado elige el sabor de Pepsi.
La campaña no se detuvo en la pantalla, pues en un movimiento que los analistas de marketing califican como «brillante y arriesgado», Pepsi reemplazó sus fotos de perfil en X, Instagram y YouTube por la imagen de un oso polar.
Esta acción busca capitalizar la llamada «Pepsi Paradox», el fenómeno donde los consumidores, al margen de su lealtad de marca, tienden a preferir el sabor del producto azul en pruebas ciegas.
Para expertos consultados por Portafolio, esta apropiación de un ícono cultural busca romper el ruido publicitario del Super Bowl y trasladar la narrativa a las plataformas digitales. Al «apoderarse» visualmente del oso, Pepsi obliga a la audiencia a comparar ambas marcas de manera directa, convirtiendo un símbolo de unión y tradición en un campo de batalla por la preferencia del paladar.
Hasta el momento, la respuesta de Coca-Cola ha sido el silencio, una táctica habitual para no amplificar las campañas de la competencia, pero la presión en redes sociales sugiere que esta «Guerra de las Colas» apenas está comenzando su capítulo más agresivo.