Una devastadora tormenta de hielo y nieve ha sumido a gran parte de los Estados Unidos en una crisis climática que ya se cobra la vida de al menos seis personas por hipotermia.
La magnitud del fenómeno, que afecta a dos tercios de la población estadounidense, ha provocado el colapso de servicios básicos e infraestructuras, y a su vez, más de un millón de hogares se encuentran sin suministro eléctrico, siendo Tennessee el estado más perjudicado, con más de 300 mil clientes a oscuras, lo que representa aproximadamente el 9 % de su población. La gravedad de la situación también quedó en evidencia en Arkansas, donde los equipos de emergencia tuvieron que rescatar a seis personas tras el colapso del techo de un club náutico bajo el peso del hielo acumulado.
El sector transporte enfrenta su jornada más difícil en años. Según el secretario de Transporte, Sean Duffy, la tormenta ha forzado la cancelación de más de 11,000 vuelos y generado unos 17,000 retrasos, marcando el peor registro de interrupciones aéreas desde la pandemia de Covid-19.
El impacto humano ha sido especialmente crítico en el estado de Nueva York, donde las autoridades localizaron a tres personas en situación de calle que fallecieron a la intemperie. Por su parte, el Departamento de Salud de Luisiana confirmó dos decesos vinculados al sistema invernal, mientras que en Austin, Texas, el alcalde informó sobre la primera víctima mortal registrada en la zona debido a las temperaturas extremas.
Esta paralización logística se extiende al ámbito educativo, donde importantes universidades, desde la región de New England hasta el Sur Profundo, han anunciado el cierre de edificios y la cancelación de clases para este lunes 26 de enero ante el riesgo que suponen las placas de hielo y el frío extremo.
Aunque el sistema invernal comience a ceder en algunas áreas, la preocupación de los expertos se mantiene. El hielo acumulado en árboles y tendidos eléctricos sigue representando un peligro latente, agravado por vientos intensos que podrían amplificar los daños y mantener las sensaciones térmicas en niveles peligrosos durante las próximas horas.





Fotos cortesía CNN