El gobierno venezolano anunció la tarde del domingo la implementación de un horario laboral especial en el sector público durante seis semana, una medida como respuesta directa a la «emergencia climática» que ha provocado un aumento en las temperaturas a nivel mundial, lo que a su vez ha afectado los niveles de agua en los embalses utilizados para generar electricidad en el país.
El horario laboral en la administración pública se ajustará de 8:00 a.m. a 12:30 p.m. durante las próximas seis semanas, donde los organismos que prestan servicios esenciales a la población están exentos de esta medida.
Se implementará un esquema de «1×1», que consiste en un día laboral seguido de un día no laboral. Esto reducirá la atención en toda la Administración Pública Nacional, conformada por ministerios, gobernaciones, alcaldías y en los Poderes Públicos del Estado Venezolano a tres días a la semana, con jornadas de cuatro horas y media.
Durante los días laborables, los empleados públicos complementarán su horario apoyando el fortalecimiento de las salas de autogobierno comunal, cumpliendo labores inherentes a la consolidación de los circuitos comunales como órganos fundamentales del Poder Popular.
El gobierno instó a la población a colaborar con el ahorro de energía mediante acciones como ajustar la temperatura de los aires acondicionados, aprovechar la luz natural y desconectar aparatos electrónicos cuando no estén en uso.
Medidas similares se aplicaron en 2016 y 2018 debido a la sequía que afectó a la represa de Guri, una fuente importante de energía eléctrica en el país. Los racionamientos eléctricos han sido frecuentes en los estados del interior del país durante más de 15 años.
