El reciente sismo de magnitud 7,4 registrado en Colombia volvió a poner en alerta a la comunidad internacional al sumarse a la lista de diez terremotos de magnitud 7,0 o superior ocurridos en lo que va de 2026. De acuerdo con los registros del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), la actividad telúrica mundial durante este año ha dejado un balance sumamente desigual: desde potentes sismos a gran profundidad sin víctimas fatales en Asia y Oceanía, hasta eventos altamente destructivos que han cobrado miles de vidas en el continente americano.
Los eventos más destructivos del año
El terremoto de mayor magnitud registrado en 2026 ocurrió el 7 de junio en el sur de Filipinas, cerca de la región de Mindanao. Con una intensidad de 7,8, el evento provocó deslizamientos de tierra, olas de tsunami de hasta un metro de altura y un saldo de al menos 35 personas fallecidas y más de 200 heridos. Sin embargo, la secuencia más mortífera del año tuvo lugar el 24 de junio en Venezuela, donde dos sismos consecutivos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron la región central en un lapso de apenas 39 segundos. La escasa profundidad del segundo evento (10 km cerca de Catia La Mar) generó un colapso estructural masivo que deja hasta la fecha más de 6.300 víctimas mortales.
A esta trágica lista se sumó el pasado 10 de agosto el terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar, Colombia. Ocurrido a una profundidad de 110 kilómetros, el movimiento telúrico ha dejado más de 111 fallecidos confirmados mientras los equipos de emergencia continúan las labores de búsqueda entre los escombros.

Durante los primeros meses de 2026, la actividad de gran intensidad se concentró principalmente en la cuenca del Pacífico. La secuencia comenzó el 22 de febrero en Malasia con un sismo de magnitud 7,1 registrado a 629 kilómetros de profundidad, seguido por eventos en Tonga (magnitud 7,5 a 234 km el 24 de marzo) y Vanuatu (magnitud 7,3 a 120 km el 30 de marzo), los cuales no produjeron víctimas ni daños de consideración. La primera víctima mortal del año se reportó el 1 de abril tras un sismo de magnitud 7,4 en el mar de las Molucas, Indonesia, mientras que el 20 de abril un evento de magnitud 7,4 sacudió las costas de Miyako en Japón, dejando seis heridos.
Antes del evento colombiano, la región centroamericana y caribeña registró el 17 de julio un sismo de magnitud 7,3 frente a las costas de Chiapas, México. A pesar de percibirse con fuerza en Guatemala y El Salvador, el movimiento solo dejó dos personas heridas.
La inusual concentración de sismos en el norte de Sudamérica
Los datos del USGS revelan un cambio geográfico relevante en la dinámica telúrica del año. Mientras los primeros grandes sismos del año se localizaron en Asia y Oceanía, tres de los últimos cuatro terremotos de magnitud superior a 7,0 han ocurrido de forma concentrada en el norte de Sudamérica. Aunque los epicentros de Venezuela y Colombia estuvieron separados por distancias de entre 1.000 y 1.200 kilómetros, los especialistas aclaran que la cercanía geográfica y temporal no demuestra una conexión causal directa entre las fallas activas de ambos países.
Con información el portal DMZ